Hace ya más de un mes que vio la luz Disco Duro, el nuevo trabajo de Joe Crepúsculo. Un disco lleno de pop, sintetizadores, y música electrónica como viene acostumbrando el alter ego de Joël Iriarte.

Joe Crepúsculo es un tipo con ángel que se curra las cosas.  La música le viene de familia y a sus diez años ya hacía los primeros pinitos. Desde el techno, pasando por el drum & bass, Crepúsculo ha aportado ese turbio toque ochentero del que a veces se olvidan en la esfera musical, pero que tantísimo nos gusta. Tras Nuevos Ministerios, su último trabajo en 2015, estábamos ansiosos por escuchar lo que el Crepus tenía preparado. Y es que, a juzgar por los resultados, se estaba cociendo a fuego (muy) lento. Sin aviso alguno, el pasado octubre el catalán enseñó su lado más gamberro con Te voy a pinchar, primer single que integra Disco Duro y, por si quedaban dudas, la navaja de portada de la canción, las despejas todas: Joe vuelve este año dispuesto a darlo todo y, sobre todo, a no dejar a nadie indiferente.

Pero teníamos ganas de más. Tras el enorme éxito en 2013 de Mi fábrica de baile, ese pedazo de hit que tantas veces hemos escuchado y bailado en bucle, el pasado 2 de febrero vio la luz Música para adultos, el segundo tema del nuevo álbum. Una melodía electrónica con la que entran ganas de cerrar los ojos, no soltar nunca la cerveza y moverse al ritmo de los beats del temazo. Porque sí, es un señor temazo. Acostumbrados a las oscuras e inconformistas letras del catalán, Música para adultos ha llegado con un bate bajo el regazo que atesta el golpe de cordura que tanto tiempo llevaba gritando el panorama musical español.

Flanqueado por dos –no tan aparentes- indefensos conejitos, aparece un Joe Crepúsculo que desafía a través de su mirada y letras. “Esto es música para adultos que no puedes comprender”, apunta, “como yo antes no podía comprender… así es”. Una sencilla y escueta letra que consigue transmitir el punto maduro musical en el que se encuentra el artista, pero que además aguarda, en el supuesto lyric video, una pequeña (y terrorífica) sorpresa a mitad del mismo y que sirve de preámbulo para lo que es el videoclip oficial del tema estrenado el pasado 15 de febrero. ¿Su director?, Alberto González Vázquez. ¿El resultado?, no podía haber sido mejor. González, conocido como Querido Antonio, ya había trabajado previamente para otros artistas, pero esta vez, la creatividad del guionista y productor congenian a la perfección con el carisma único de Crespúsculo.

Un provocador y desconcertante vídeo que explota tras los múltiples ‘errores de conexión’ de los primeros cincuenta segundos. Lejos de llegar a la desesperación queriendo saltar los anuncios que invaden nuestra pantalla continuamente, Música para adultos consigue engancharnos. Ni la bomba atómica que destruye Murcia nos inmuta. Tampoco lo hace Trump (que repite cameo en la canción), ni Rajoy con sus vísceras saltando, literalmente, por los aires. Un crítico vídeo que repasa la actualidad que más ampollas ha levantado durante el pasado año. “La fiscalía pide catorce años para el Crepus” abandera así la censura en las redes sociales; un pequeño giño al líder de Def con Dos por la reciente sentencia que le condena.

Música para adultos nos muestra hasta dónde ha llegado el afán de control de los medios de comunicación y el poder. Una retrospectiva que ayuda a observar, a ritmo ochentero y electrizante, la pasividad con la que aceptamos todas estas coartaciones de libertad de nuestro día a día. Publicidad invasiva, sensacionalismo de la mano de algunos de los rostros más mediáticos o, la irónica protesta de la libertad de expresión, son solo algunos de los elementos que conforman y hacen de este videoclip uno de los mejores de Joe Crepúsculo.

Pero basta con este continuado spoiler. Si todavía no has visto, ni oído, Música para adultos, ¿a qué esperas?

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